Esta dieta consta de 4 etapas diferentes, los primeros días se basa en un dieta puramente hiperproteíca en la que sólo se pueden consumir este tipo de alimentos (carne, pescado, huevos, marisco, leche, etc..) hasta conseguir el peso deseado, en la segunda fase se introducen las verduras pero no las frutas, la siguiente fase reintroduce los hidratos de carbono (pasta, arroz, legumbres,etc.) y la última consiste en introducir una “Dieta normal” pero sólo un día a la semana.
Por lo tanto, podemos clasificar este tipo de dieta, como una dieta hiperproteíca.
Este tipo de dietas se basan en una elevada ingesta de alimentos ricos en proteínas en detrimento de los que aportan fundamentalmente hidratos de carbono.
Estas dietas adelgazan por ser altamente hiperproteícas, pero originan un cuadro de hipoglucemia por la baja ingesta de hidratos de carbono lo que genera la formación de cuerpos cetónicos (sustancias tóxicas para el organismo), aumento de la excreción de urea (por exceso de proteínas en la dieta) y pérdida de agua (lo que provoca una sensación de pérdida de peso)
Además, los aportes en proteínas son superiores a los valores nutricionales aconsejados, e incluso muy elevados, como en el caso de la dieta Dukan, que constituyen además su señal distintiva y cabe decir que, actualmente se recomienda reducir la ingesta de proteínas, sobretodo animales, ya que consumimos un exceso de estas en la alimentación normal.
Los aportes en fibra son inferiores a lo aconsejable, e incluso en algunos casos cerca de diez veces menores, como en las dos primeras fases de la Dukan, lo que puede provocar problemas de estreñimiento o agravarlos si ya existían.
La primera etapa de esta dieta aporta más de dos veces el máximo de sodio aconsejado.
Como resultado se obtiene una pérdida de peso a expensas de agua y masa muscular y en menor grado de grasa, que es el objetivo final de cualquier dieta, de modo que al volver a nuestros hábitos alimentarios anteriores no sólo recuperaremos el peso, sino que puede ser que además cojamos más kilos que al inicio de la dieta.
Desde el punto de vista nutricional, no se puede recomendar el seguimiento de este tipo de dieta, en primer término, por ser una dieta restrictiva y no fomentar el seguimiento de unos hábitos alimentarios saludables de acuerdo a las recomendaciones actuales para población española, de las sociedades científicas en materia de Nutrición y Dietética tanto de nuestro país así como de las sociedades internacionales más relevantes.
Si lo que queremos es perder peso y además hacerlo de manera saludable, deberemos tener en cuenta que a día de hoy la única evidencia científica avalada, es el hacerlo siguiendo una dieta variada y equilibrada (aquella que contiene hidratos de carbono, proteínas y grasas), ligeramente hipocalórica para conseguir un gasto mayor que la ingesta diaria y realizar actividad física moderada para ayudarnos en la tarea.
Si esta tarea nos pareciera algo costosa, siempre podemos contar con el asesoramiento de profesionales especializados en materia de Nutrición y Dietética como es el Dietista-Nutricionista y la reeducación de la conducta alimentaria con el apoyo de un psicólogo.
Perder peso es ganar salud, no perderla, por lo tanto, no juegue con su salud y antes de empezar a hacer dieta, asesórese para estar seguro de no caer en un error que le pueda pasar factura a su salud.
No hay comentarios:
Publicar un comentario